La semana pasada vino a México mi segundo DJ favorito Tiësto, y yo como toda buena fan estaba más que puesta para verlo, hice de todo desde empezar a trabajar a las 7:00 am (aunque no lo crean
), tardándome los siglos escogiendo que ponerme y pidiendo la asesoría de un experto para que no fallará, llegando temprano al lugar y formándome toda emocionada y con mucho frio, pero el tiempo paso y después de cuatro horas no entrabamos, la molestia de todos ya se sentía y de repente supimos la razón del porque no entrabamos, resulto ser que estaban cobrando por entrar sin formarse y muchas personas quitadas de la pena preferían pagar eso que respetar el tiempo de los demás.
De repente el asunto se puso más feo y empezaron los insultos, empujones y demás, pero aún así conservaba mi esperanza de verlo, por fin entramos, pero no avanzamos mucho, los empujones y demás eran peor que los del metro, la verdad se nos quitaron las ganas de estar ahí y nos fuimos, lo más triste no fue que no vi a Tiësto, ni lo apachurrados y cansados que salimos sino el ver como la corrupción y la violencia estaba ahí y nadie hacia nada, todos lo veían de lo más normal L
Al final no supe como termino, pero espero que la próxima vez que venga a México sea en lugar más grande, con otros organizadores y que no se repita esta historia, porque si vuelve a ser igual tendré que hacer mi maleta y lanzarme a un concierto a Europa
